Para saber qué tipo de perfume te queda bien, no basta con olerlo en un frasco o en un papel; debes probarlo directamente en tu piel y entender cómo reacciona con tu cuerpo y tu estilo.
Pasos clave para encontrar tu perfume ideal
- Pruébalo en tu piel, no en una tira de papel: El pH de tu piel, tu tipo de sudoración y tu temperatura corporal alteran la evolución del aroma. Rocía un poco en tu muñeca y espera al menos de 30 minutos a 2 horas para olerlo de verdad.
- Conoce las fases (pirámide olfativa):
- Notas de salida: Lo que hueles los primeros 15 minutos (generalmente cítricos o frescos).
- Notas de corazón: El alma del perfume que aparece después (flores, especias, frutas).
- Notas de fondo: El rastro durmiente que queda horas después (maderas, vainilla, almizcle, ámbar).
- Identifica tu familia olfativa según tu personalidad u ocasión:
- Cítricos y verdes: Frescos y limpios; ideales para el día a día, climas cálidos o personas extrovertidas.
- Florales: Románticos, clásicos y versátiles.
- Amaderados: Elegantes, sobrios y con gran presencia para la noche o trabajo.
- Dulces / Gourmand / Orientales: Envolventes, sensuales, con vainilla o especias; perfectos para climas fríos o salidas nocturnas.
- No satures tu olfato: Al probar fragancias en una tienda, no huelas más de tres seguidas; puedes resetear tu olfato oliendo granos de café o piel limpia.


