
Manchas amarillas en la ropa blanca? ¿Es posible eliminarlas? ¡Sí! Te enseñamos cómo hacerlo con los mejores trucos caseros.
Para esta labor ten a mano alguno de estos productos: vinagre blanco, bicarbonato de sodio, limón, lavandina y agua oxigenada. Son limpiadores (algunos naturales) muy efectivos para eliminar las manchas amarillas de la ropa de una sola pasada.
Los tejidos de color blanco tienen grandes ventajas en un armario. Por un lado, son prendas que refrescan en verano y, por otra, se pueden combinar con otros colores. Además, el color blanco aporta armonía y luminosidad.
Sin embargo, su gran desventaja es que tienden a mancharse de amarillo con mucha facilidad, especialmente la ropa blanca que lleva guardada mucho tiempo o las manchas que dejan los desodorantes de axilas en las camisas, camisetas y vestidos.
Por ello, hemos recopilado los 6 mejores trucos para quitar las manchas amarillas de las camisas, las camisetas, los pantalones, los vestidos y de las sábanas blancas que llevan mucho tiempo guardadas.
Trucos para quitar las manchas amarillas de la ropa
Para quitar las manchas amarillas de la ropa blanca puedes acudir a trucos de diversa índole, desde el uso de la lejía al vinagre blanco o al bicarbonato de sodio. Te enseñamos a recuperar la blancura original de tus prendas favoritas.
1. Con lejía o lavandina
Una opción ideal para quitar las manchas amarillas de la ropa blanca es utilizar lejía, también conocido como lavandina o cloro. Puedes utilizar este truco tanto si haces la colada en la lavadora o la lavas a mano. Eso sí, procura que se trate de tejidos de algodón, poliéster y nylon. Si se trata de un tejido delicado como la seda o el lino es muy importante que leas la etiqueta de lavado de la prenda.
Lavado a máquina
Si lavas ropa o sábanas blancas en la lavadora, procura hacerlo siempre con tejidos del mismo color. El proceso a seguir es muy sencillo, solo tienes que introducir las prendas blancas y manchas, agregar la dosis de tu detergente habitual y echar 100 ml de lejía en el cajetín específico para este producto (estará simbolizado con un triángulo).
Si tu lavadora no cuenta con este cajetín, vierte el chorrito de lejía en el cajetín del detergente. Al terminar el ciclo, la ropa o las sábanas saldrán impoluta.
Lavado a mano
Si lavas a mano, en un barreño o balde, diluye 100 ml de lejía en 10 litros de agua fría. Introduce las prendas a lavar y déjalas en remojo durante 20 minutos. Después, lava las prendas con tu detergente habitual. Recuerda, es muy importante que el agua esté fría. Así no se perderá la concentración del producto.
- Te aconsejamos que, si lavas a mano con lejía o lavandina, utilices guantes de goma, pues este blanqueador es corrosivo en altas concentraciones por lo que podría irritar tu piel. En conclusión, evita el contacto directo con ojos, nariz y boca.
El cloro blanquea de forma muy eficaz, pero solo debe aplicarse en prendas de tejidos resistentes.
2. Con bicarbonato de sodio
El bicarbonato de sodio, uno de los blanqueadores naturales más famosos y eficientes del planeta, es ideal para quitar cualquier tipo de mancha de la ropa. Combinado con vinagre blanco, su potencia se duplica.
Con bicarbonato de sodio puedes eliminar manchas de oxido, las manchas de orina, lo amarillo de la ropa blanca guardada y las manchas más complicadas de los manteles. Incluso lo puedes utilizar para eliminar las manchas de sangre más secas.
Para quitar o eliminar las manchas amarillas de la ropa con bicarbonato de sodio, sigue estos pasos:
- 1. Humedece la prenda o la zona en donde se localiza la mancha amarilla.
- 2. Aplica el bicarbonato de sodio directamente sobre la mancha.
- 3. Con la ayuda de un cepillo, frota sobre la mancha. Deja que el bicarbonato actúe unos 30 minutos.
- 4. Lava la prenda en la lavadora con tu detergente habitual.
Bicarbonato, vinagre y limón, los mejores aliados para quitar las manchas amarillas de las axilas de las camisas y camisetas.
3. Con vinagre blanco para las prendas delicadas
Además de ser un suavizante natural para la ropa, el vinagre blanco (específico de limpieza, 8% de concentración) te ayudará a eliminar las manchas amarillas de las prendas más delicadas, especialmente de aquellas que no admitan lejía o cloro como la seda, el satín o la lana.
En la lavadora solo tienes que añadir una taza de vinagre en el cajetín del suavizante. Si las manchas son muy duras o llevan mucho tiempo en tu prenda, primero trata la mancha.
Para tratar una mancha amarilla que lleva mucho tiempo, en un barreño vierte 2 tazas de vinagre y 2 tazas de agua caliente. Introduce la prenda y déjala a remojo durante 30 minutos. La acidez del vinagre actuará sobre las manchas y, además, quitará el mal olor que pueden desprender algunas prendas. Cuando haya pasado el tiempo, lava la prenda con tu detergente habitual.
Si la mancha amarilla se encuentra en las axilas de la prenda, espolvorea una generosa cantidad de bicarbonato de sodio y agrega vinagre blanco. En seguida habrá una reacción espumosa. Deja que la pasta de vinagre y bicarbonato se seque sobre la prenda y, después, lávala como de costumbre. Este truco también es ideal para blanquear las zapatillas de tela blanca.
Si no tienes a mano bicarbonato de sodio, mezcla 1/2 taza de vinagre blanco con 1/2 taza de sal y añade la mezcla a un cubo de agua. Introduce las prendas y déjalas en remojo durante 30 minutos. Después, lava las prendas en tu lavadora o continúa con el lavado a mano.
Para que tus sábanas estén siempre limpias y blancas, echa en cada lavado una taza de vinagre en la lavadora. ¡Quedarán impecables!
4. Con zumo de limón
Las propiedades ácidas del zumo de limón también son eficaces para blanquear la ropa. Aplica unas gotas de zumo de limón sobre la mancha y déjalas actuar durante una hora con la prenda expuesta al sol. Después, limpia la prenda en la lavadora o a manos como de costumbre.
Recuerda que no toda la ropa blanca es igual. Algunas prendas serán más delicadas que otras por el tejido de fabricación. Por ello, es muy importante que consultes siempre la etiqueta del lavado de la prenda. Allí podrás saber si puedes aplicar productos blanqueadores como lejía o el carbonato sódico.
Si tienes dudas, aplica la solución elegida sólo en una pequeña parte de la prenda no visible y espera a ver el resultado antes de aplicarla en toda la prenda.
Con limón, vinagre y bicarbonato puedes fabricar excelentes limpiadores caseros y ecológicos.
5. Con agua oxigenada
El agua oxigenada será uno de tus grandes aliados para recuperar la blancura original de tus prendas. Pero, ¡cuidado! Ten en cuenta que las propiedades blanqueadoras del agua oxigenada podrían dañar las fibras del tejido si es delicada o de confección natural. Para prendas de algodón, sintéticos, nylon y similares es ideal.
Lo único que tienes que hacer es preparar en un barreño una disolución de agua fría y agua oxigenada a partes iguales. Luego, sumerge la prenda por la parte afectada dentro del cubo y deja que la disolución actúe hasta que la mancha desaparezca.
El agua oxigenada también es ideal para quitar las manchas de sangre seca de cualquier tejido y del colchón, las manchas de vino de la ropa o las moquetas, las manchas de tinta de bolígrafo y las manchas de pintura de la ropa (témperas gouache o acrílicas).
6. Quitamanchas de oxígeno activo
En las tiendas también puedes comprar productos quitamanchas que son específicos para tratar las manchas de la ropa blanca. Por ejemplo, uno de los mejores del mercado es el quitamanchas de oxígeno activo de Vanish o el Futura de Neutrex. Las cantidades varían en función de la marca pero, por norma general, se pueden echar directamente en la cubeta del detergente antes del lavado.
Con todos estos consejos y trucos caseros conseguirás que tu ropa recupere su blancura original. ¿Te animas a probarlos?